El exceso de cariño de la mina provocó una garchada salvaje

Descripción

Era el cumpleaños de mi amigo y nos juntamos en su casa para festejarlo. El flaco compró tanto fernet que llegó un momento en la noche en que yo no sabia dónde estaba parado. La vieja me ofreció llevarme hasta la habitación de mi amigo a recostarme un rato pero cuando llegamos, la empecé a ver con cariño a la jovata. Cuando la muy puta vio que se me había parado el bulto, cerró la puerta del cuarto y enseguida se le chorreó la concha de sólo pensar en mi poronga dentro de su argolla. La zorra madura se puso en cuatro sobre la cama y se abrió bien de gambas para que le llenara de leche la cajeta arrugadita.