Mi deber fue cerciorarme de la aptitud sexual de mi linda princesa

6 minCerdas , Incesto
Descripción

La putita de mi hija ya está hecha toda una mujer y es por eso que por fin, después de bastante tiempo teniendo ganas y no animándome, entré a su habitación mientras ella estaba dormida. La desperté de a poco para que no se asustara y le confesé de una que tenía unas ganas bárbaras de estrenar esa conchita bien apretada que tiene, cosa de ser el primero que la probara. La flaca estaba tan entusiasmada con el tema que hasta accedió a acariciarse de a poco la argollita frente a mí, tocándose bien despacio el clítoris con esos deditos de putita que tanto me gustan. Al toque se le mojó a conchita a esta turra.